La clasificación de riesgos en 60 segundos
El Reglamento (UE) 2024/1689 no regula «la IA» en bloque: regula casos de uso, ordenados en cuatro categorías de riesgo — inaceptable (prohibido), alto, limitado y mínimo — y a cada categoría le asigna un paquete de obligaciones distinto. La pregunta operativa para cualquier empresa no es «¿me aplica el AI Act?» (aplica a casi todas, aunque sea por la alfabetización del art. 4), sino ¿en qué categoría cae cada sistema de IA que uso o vendo?
El mapa completo de las cuatro categorías, con el calendario y el checklist por tamaño de empresa, está en nuestra guía del AI Act para empresas españolas. Este artículo baja al detalle de las dos categorías que traen obligaciones serias: lo prohibido y el alto riesgo. Las otras dos se despachan rápido: el riesgo limitado obliga a transparencia (tu chatbot debe identificarse como IA desde el 2 de agosto de 2026, art. 50) y el riesgo mínimo — filtros de spam, asistentes de redacción bajo supervisión humana — no añade cargas nuevas más allá de la formación del art. 4.
Prácticas prohibidas (art. 5): esto ya está vigente
Desde el 2 de febrero de 2025 hay usos de IA directamente vetados en toda la UE, sin evaluación previa ni período de gracia: son las prácticas prohibidas del artículo 5, y su incumplimiento lleva el tramo de multa más alto del reglamento — hasta 35 millones de euros o el 7% del volumen de negocios mundial, la cuantía mayor. Esta es la parte del AI Act que el aplazamiento del alto riesgo no toca en absoluto.
La lista, parafraseada y con la vista puesta en lo que una empresa normal puede encontrarse:
- Puntuación social de personas por su comportamiento o características, al estilo «social scoring» — evaluación generalizada que produce trato perjudicial en contextos ajenos a los datos originales.
- Manipulación subliminal y explotación de vulnerabilidades (edad, discapacidad, situación socioeconómica) que distorsionen el comportamiento y causen daño significativo.
- Scraping masivo e indiscriminado de imágenes faciales de internet o CCTV para construir bases de datos de reconocimiento facial.
- Reconocimiento de emociones en el lugar de trabajo y en centros educativos — el punto que más afecta a empresas corrientes. Si un proveedor te ofrece «análisis emocional de empleados en videollamadas» o «detección de engagement» del equipo, no está vendiéndote innovación: está vendiéndote una infracción del artículo 5.
- Categorización biométrica para inferir datos sensibles — raza, opiniones políticas, afiliación sindical, orientación sexual — a partir de biometría.
- Identificación biométrica remota «en tiempo real» en espacios públicos con fines policiales, salvo excepciones tasadas — terreno de autoridades, no de empresas, pero cierra el mapa.
El deber de una pyme aquí no es filosófico, es de verificación de proveedores: repasar el inventario de herramientas contratadas (y las que el mercado te proponga) contra esta lista. Es un trabajo de horas, no de meses — y es la comprobación con mejor relación coste/riesgo de todo el reglamento, porque el tramo sancionador de este bloque no distingue entre desarrollar la práctica prohibida y usarla.
Alto riesgo: el anexo III con ejemplos de pyme
Un sistema es de alto riesgo cuando su caso de uso encaja en el anexo III del reglamento (ámbitos sensibles como empleo, crédito o biometría, art. 6.2) o cuando la IA actúa como componente de seguridad de un producto ya regulado con marcado CE (anexo I, art. 6.1 — máquinas, productos sanitarios, juguetes). No depende de lo sofisticado que sea el modelo: un algoritmo sencillo que decide contrataciones es alto riesgo; un LLM potentísimo que resume actas internas, no.
| Ámbito (anexo III) | Ejemplo realista en pyme española |
|---|---|
| Empleo y gestión de trabajadores | Software que criba currículums, filtra candidatos, decide promociones o asigna tareas y evalúa el rendimiento con IA. Es el caso de alto riesgo más frecuente en pymes — y muchas lo tienen contratado sin saberlo, dentro de su ATS o su portal de empleo. |
| Acceso a servicios esenciales y scoring | Evaluación de solvencia y scoring crediticio de personas, tarificación en seguros de vida y salud, o sistemas que deciden el acceso a prestaciones y servicios esenciales. Si tu IA decide a quién financias o aseguras, está aquí. |
| Biometría | Identificación biométrica remota, categorización biométrica según atributos sensibles y reconocimiento de emociones (fuera de los casos del trabajo y la educación, que directamente están prohibidos). El control de acceso por huella «de toda la vida» para verificar identidad con consentimiento no entra aquí. |
| Educación y formación | Sistemas que deciden admisiones, evalúan resultados de aprendizaje o supervisan exámenes. Afecta a academias, centros de formación y edtech — no solo a universidades. |
| Infraestructuras críticas | IA como componente de seguridad en el suministro de agua, gas, electricidad o tráfico. Perfil industrial: si tu sistema controla seguridad física, el listón sube. |
| Otros ámbitos del anexo III | Aplicación de la ley, migración y fronteras, justicia y procesos democráticos — ámbitos de administraciones y grandes operadores, que una pyme rara vez toca pero conviene conocer para leer el mapa completo. |
Dos matices que evitan sustos y falsas alarmas. Primero: el reglamento prevé una excepción para sistemas del anexo III que no supongan un riesgo significativo — por ejemplo, cuando la IA realiza una tarea puramente preparatoria o mejora el resultado de una actividad humana previa —, pero esa conclusión hay que documentarla, no intuirla. Segundo: la obligación alcanza a quien usa el sistema, no solo a quien lo fabrica. Si tu ATS criba currículums con IA, tú eres responsable del despliegue: te tocan la supervisión humana, el uso conforme a instrucciones y la vigilancia del sistema, aunque el software sea de un tercero. Y ojo al solape: si ese mismo sistema decide sobre personas con sus datos, el art. 22 del RGPD aplica en paralelo — cómo conviven las dos normas está en RGPD e inteligencia artificial.
Qué exige la etiqueta «alto riesgo»
El paquete de obligaciones del alto riesgo es el más exigente del reglamento: gestión de riesgos durante todo el ciclo de vida, gobernanza y calidad de los datos de entrenamiento, documentación técnica, registro automático de eventos (logs), transparencia hacia el usuario profesional, supervisión humana efectiva, robustez y ciberseguridad, y evaluación de conformidad — con marcado CE cuando procede — antes de la puesta en el mercado.
Traducido a trabajo real: no es un PDF que se redacta una semana antes de la fecha límite. Es diseño — datos trazables, decisiones explicables, una persona con autoridad real para revisar y parar al sistema — y es exactamente el tipo de evidencia que revisa una auditoría de sistemas de IA: sesgos, robustez, documentación y gobernanza, con informe firmado. Para quien quiera además estructurarlo como sistema de gestión certificable, la referencia voluntaria es la ISO/IEC 42001 — útil como andamiaje, aunque certificarse no equivale a cumplir el reglamento.
Las dos capas de plazos: lo que dice la ley hoy y lo que traerá el Omnibus
A julio de 2026 conviven dos calendarios y confundirlos sale caro. El vigente (art. 113): anexo III desde el 2 de agosto de 2026, anexo I desde el 2 de agosto de 2027. El que viene: el paquete Digital Omnibus — aprobado por el Parlamento Europeo el 16 de junio de 2026 y por el Consejo el 29 de junio — trasladará esas fechas al 2 de diciembre de 2027 y al 2 de agosto de 2028, pero a fecha de este artículo está pendiente de publicación en el Diario Oficial de la UE, y hasta que se publique no es derecho vigente.
| Bloque | Calendario vigente (art. 113) | Tras el Digital Omnibus (pendiente DOUE) |
|---|---|---|
| Alto riesgo del anexo III (art. 6.2) | 2 de agosto de 2026 | 2 de diciembre de 2027 |
| Alto riesgo del anexo I — productos regulados (art. 6.1) | 2 de agosto de 2027 | 2 de agosto de 2028 |
Qué hacer esta semana si te has reconocido en algún ejemplo
La secuencia que aplicamos en proyectos reales de adecuación tiene tres pasos y ninguno exige abogados en la primera hora. Inventario: lista honesta de cada sistema de IA en uso — incluido lo que viene embebido en herramientas contratadas. Clasificación formal: cada sistema contra el artículo 5 y el anexo III, por escrito, con criterio y fecha; la mayoría caerá en riesgo mínimo o limitado, y saberlo con evidencia también vale dinero. Plan de adecuación solo para lo que de verdad sea alto riesgo, con las obligaciones de arriba y la fecha que corresponda a tu anexo. Si prefieres hacerlo con alguien que lo ha hecho antes — y que también te dirá qué no te hace falta —, ese diagnóstico es el punto de partida de nuestra consultoría de IA. Las multas que respaldan todo esto, tramo a tramo, están en sanciones del AI Act.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un sistema de alto riesgo según el AI Act?
Un sistema de IA cuyo fallo o mal uso puede afectar seriamente a la salud, la seguridad o los derechos fundamentales de las personas. El reglamento los define por dos vías: el anexo III (una lista de ámbitos de uso — empleo, scoring crediticio, biometría, educación, infraestructuras críticas, entre otros) y el anexo I (IA integrada como componente de seguridad en productos ya regulados con marcado CE, como máquinas o productos sanitarios). No es una etiqueta que elijas tú: si tu caso de uso encaja en esos anexos, el sistema es de alto riesgo y trae el paquete completo de obligaciones — gestión de riesgos, calidad de datos, documentación técnica, registro de eventos, supervisión humana y evaluación de conformidad.
¿El cribado de currículums con IA es alto riesgo?
Sí. El empleo es uno de los ámbitos del anexo III: los sistemas que criban candidaturas, filtran o puntúan candidatos, o toman decisiones sobre promoción y despido entran en la categoría de alto riesgo. Es, de hecho, el caso más frecuente en pymes españolas — a menudo sin que la empresa lo sepa, porque la IA viene integrada en el ATS o portal de empleo contratado. Importante: la obligación no desaparece por ser una herramienta de terceros; como empresa que la usa (responsable del despliegue) tienes obligaciones propias, empezando por la supervisión humana y el uso conforme a las instrucciones del proveedor.
¿Cuándo entran en vigor las obligaciones de alto riesgo?
Hay dos capas y conviene no mezclarlas. El calendario vigente del reglamento (art. 113) dice: anexo III desde el 2 de agosto de 2026 y anexo I desde el 2 de agosto de 2027. Pero el paquete Digital Omnibus — aprobado por el Parlamento Europeo en junio de 2026 y por el Consejo a final de ese mismo mes, y pendiente de publicación en el Diario Oficial a fecha de julio de 2026 — traslada esas fechas al 2 de diciembre de 2027 (anexo III) y al 2 de agosto de 2028 (anexo I). Hasta que el Omnibus se publique, la fecha jurídicamente vigente sigue siendo la original. Y ojo: el resto del reglamento no se mueve — las prohibiciones y la alfabetización aplican desde febrero de 2025 y la transparencia del art. 50 desde agosto de 2026.
¿Cuáles son las prácticas prohibidas del AI Act?
Las del artículo 5, vetadas en toda la UE desde el 2 de febrero de 2025: puntuación social de personas, manipulación subliminal que cause daño, explotación de vulnerabilidades (edad, discapacidad, situación social), scraping masivo e indiscriminado de imágenes faciales para bases de reconocimiento, reconocimiento de emociones en el trabajo y en centros educativos, categorización biométrica para inferir datos sensibles (raza, opiniones, orientación sexual) y determinados usos de identificación biométrica remota en tiempo real en espacios públicos. Para una empresa normal, el tropiezo realista es contratar un proveedor que ofrezca «análisis emocional de empleados» — eso no es innovación: es una práctica prohibida en el tramo de multa más alto.
¿Qué multa tiene usar una práctica prohibida?
El tramo máximo del reglamento: hasta 35 millones de euros o el 7% del volumen de negocios mundial total del ejercicio anterior, la cuantía que sea mayor (art. 99.3). Para el resto de incumplimientos de obligaciones — incluidas las de alto riesgo — el tramo es de hasta 15 millones o el 3% (art. 99.4), y facilitar información incorrecta a las autoridades llega hasta 7,5 millones o el 1% (art. 99.5). Para pymes y startups el reglamento modula: se aplica la menor de las dos cuantías, no la mayor. El desglose completo, artículo por artículo, está en nuestra guía de sanciones del AI Act.
¿Qué hago si sospecho que uso un sistema de alto riesgo?
Tres pasos, en este orden. Primero, inventario: qué sistemas de IA usas, para qué decisión y con qué datos — sin inventario todo lo demás es teatro. Segundo, clasificación formal por escrito de cada sistema contra el anexo III y el artículo 5: con criterio, fecha y quien firma. Tercero, si algo cae en alto riesgo, plan de adecuación hacia la fecha que corresponda — gestión de riesgos, supervisión humana, documentación — empezando hoy, porque el aplazamiento del Omnibus da margen para hacerlo bien, no para empezar tarde. Una auditoría de sistemas de IA externa es la forma más rápida de salir de dudas con evidencia.